Un día en la Cocina del RUM

Existía en algún lugar olvidado, un centro comercial aislado por el mundo pero habitado por una increíble masa de gente . Entre todas las cosas que le ofrecía a sus clientes ese corazón consumerista, su selección de comida era la especialidad. Existían restaurantes costosos con comida de muy mala calidad, que servían comida recalentada y sus ingredientes era congelados. Por otro lado, existía una cadena empresarial que servía la mejor comida del centro comercial, al mejor precio. Esta cadena de restaurantes se hacía llamar, La Unión de Platos Ricos, la cual tenía a su vez once cafetines a cargo. Sin embargo, el Rincón Universal de Manjares ubicado en el ala oeste del centro comercial se caracterizaba por tener los ingredientes más frescos, los chefs con mayor preparación y por servir los platos más deliciosos de los once cafetines.

Nuestro problema comienza cuando este centro comercial empieza a desestabilizarse, puesto que le debía MUCHO MUCHO dinero a otros centros comerciales más ricos que el. A causa de esto comienzan a cerrar sus puertas muchas tiendas que allí eran muy populares, y a su vez, los servicios comienzan a verse afectados. Los once cafetines de la Unión de Platos Ricos comienzan a preocuparse pues se escuchaba por los pasillos que comenzarían a venderlos. Histeria colectiva corría en las once cocinas. Al punto que los ingredientes de los once restaurantes se manifestaban. Los tomates escupían sus pepitas, la yuca no soltaba sus raíces después de ablandarse, el arroz se quedaba con el corazón duro y el sofrito nunca se ponía colorau. La Unión de Platos Ricos comenzó a notar este estado de subordinación y tomo cartas en el asunto. Cerró los once cafetines justo cuando los ingredientes estaban listos por preparar su mayor manifestación y sacrificio: podrirse.

La reacción de todos los ingredientes de las once cocinas fue de increíble indignación. !No sabían que hacer! Estar una semana sentados en la nevera y los estantes era absurdo. Cuando trataron de entrar a una olla para cocinarse ellos solos, le habían puesto candados a las tapas de las ollas y se les hacía imposible abrirlas. Por lo tanto decidden reunirse para organizar la mayor manifestación jamás hecha. Les contaré lo que pasó cuando se reunieron los ingredientes del Rincón Universal de Manjares.

La asamblea fue convocada por una selecta porción de ingredientes. Estos eran las que tenían una postura política muy firme y lo hacían sentir en la cocina numerosas veces.  Entre ellos estaban: Señor Yuca de Costa Rica, Mr. Plátano de Santo Domingo y Aguacate de Honduras.  Sin embargo, esta vez no parecía ser que discutirían sus agendas políticas, sino que, tratarían de buscar planes de acción a la situación actual. Por esa razón a la asamblea llegaron MUCHOS más ingredientes de los allí acostumbrados. Estaba el combo completo de Uvas, el siempre nacionalista Don Achiote, Mrs. Mangó y hasta el Orégano brujo, que ya casi ni se encontraba, se dio cita ese día.

Fueron muchas las ideas que nacieron en esa congregación. Algunos ingredientes querían irse al congelador para perder su frescura, otras sugerían pedirle apoyo a los chefs y hasta plantearon cortar la línea de gas que alimentaba las estufas (a esta última idea hubo oposición, ya que parecía muy extrema). Las discusiones culinarias se centraban mayormente en plantear los problemas que todos tenían en común para así lograr encontrar las cosas que los unían y no las cosas que los hacían diferentes.

De pronto, llegaron el Ají y la Batata, arrebataron el orden y anunciaron una postura. Querían botar al Orégano brujo porque pensaban que este era un espía. Allí las conversaciones se monopolizaron. Comenzó un caos por tener el control y los ideales políticos volaron por todas partes. No tardó mucho para que muchos de los ingredientes se fueran con disgusto. Al parecer sentían que el enfoque de la congregación se había perdido. Las agendas políticas particulares relucían a flor de piel. Esos pobres ingredientes olvidaban que sus verdaderos enemigos eran los administradores del centro comercial.

Nota: La idea fue inspirada por el cuento Japi Jordó! Por el momento la comparto tal cual. Si necesitan más información sobre este episodio ocurrido en la cocina del Rincón Universal de Manjares desde el punto de vista de uno de los ingredientes pueden referirse a la entrada de Medina.

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Un comentario

  1. viaje…

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